Trazos Acromáticos: Capítulo 20: Pesadilla

lunes 24 de noviembre de 2008

Capítulo 20: Pesadilla

La habitación estaba iluminada por la luz de la luna. Ya me había despertado, a pesar de que solo dormí unas horas. Me senté en la cama, sin prender la luz, y traté de mirar la hora en el despertador. Eran las tres y media. Suspiré y me levanté; fui a la cocina a buscar un vaso de agua, tenía la garganta totalmente seca. Me quedé un rato apoyada en en la mesada mientras tomaba varios tragos; no creía poder dormirme de nuevo.
Volví a mi cuarto y me asomé por la ventana. Una hermosa imagen se presentaba afuera, en distintos tonos de azul. El pasto era de un color semejante al mar cuando anochece; el rosal rosal que estaba cerca de la reja de entrada era de un blanco algo fantasmal y un pálido celeste, pero hermoso.. Un viento leve sacudía los árboles en la vereda.
Ubiqué una silla frente a la ventana; del escritorio agarré una hoja, un lápiz y un libro. Me senté y subí los pies a la silla, apoyé el libro y la hoja en mis rodillas y empecé a dibujar. Después de que lo pintara, se iba a parecer más a la imagen real. Mientras, me puse a pensar que podría dejarlo colgado en algún lugar de mi habitación, no encerrado en un cajón como los otros.
Terminé y dejé todo sobre el escritorio. Bajé la escalera, directo al living a mirar tv. Me recosté en el sillón y dejé el canal que estaba. Habrían pasado quince minutos y ya estaba dormida.

-Cathi... Catherine.- alguien sacudía suavemente mi brazo.
-¿Eh? ¿Qué?- abrí apenas los ojos- Pa... ¿qué hora es?
-La una. A despertarse.
-Bueno, ya voy.- me senté y estiré los brazos. Seguía en el living.
-Ya está la comida.- dijo mamá desde la cocina.
Fui caminando despacio a la cocina y me dejé caer en una silla. Mamá puso una porción de tarta adelante mió la miré y bostecé.
-Como dormiste,eh.- se sentó y me miró.
-Si.- suspiré.
Nadie habló mientras almorzábamos y, después de esto, cada quien se fue por su lado. Yo me dediqué a pintar mi nuevo dibujo, tal como lo recordaba. Después, mientras lo dejaba otra vez en el escritorio para que se seque el acrílico, fui al estudio y saqué uno de los tantos libros que había en varios estantes. Me quedé ahí leyendo, sin ser consiente de que el tiempo seguía pasando.
A las siete sonó el teléfono.
-Hola.
-Hola, mi amor.- la voz de Evan hacía que me derritiera- ¿Cómo estas?
-Bien, extrañándote.
-Yo también te extraño mucho.
-¿Podemos vernos hoy?- pregunté esperanzada.
-Si. ¿A qué hora querés que te pase a buscar?
-Lo más rápido que puedas, no aguanto más sin vos.- ¡Ops! demasiado dulce.
-Entonces, en un rato estoy ahí.
-Ok.- contesté feliz.
Colgué el teléfono y cerré el libro, iba por poco más de la mitad. Subí a mi habitación y me puse un jean con una remera roja bastante escotada. Me peiné y me puse un poco de brillo en los labios.
Salí de mi habitación. Escuché gritos, sus gritos; la cabeza empezó a darme vueltas, no podía entender lo que decían ni tampoco quería hacerlo. Bajé las escaleras corriendo y me caí en el último escalón, tenía los ojos llenos de lágrimas. Me levanté y salí corriendo, no quería estar ahí ni un minuto más. "Se están peleando otra vez", me dije a mí misma.
La calle estaba un poco iluminada por el sol, pero ya todo estaba bastante oscuro. Entre las lágrimas, apenas, pude ver a Evan en la esquina. Fui corriendo cada vez más lento hasta que me quedé parada en frente de él. Debía tener una expresión totalmente estúpida con la cara bañada en lágrimas y tratando de respirar con normalidad. Evan me abrazó y empecé a llorar peor que antes.
-Tranquila.- acarició mi pelo.- Tranquila, amor.
La respiración se me hacía cada vez más difícil, empezaron a zumbarme los oídos. Traté de decir su nombre pero no pude, moví los labios pero de mi boca no salía ningún sonido. Las piernas se me aflojaron, no podía sentirlas.
-¿Cathi?- se sentó contra la pared de una casa mientras me sostenía. Yo estaba haciendo un esfuerzo cada vez mayor para respirar.- Catherine...- acariciaba mi cara, estaba nervioso.
Traté de hablarle, pero ahora ni siquiera se movieron mis labios, no los sentía. La vista se me nubló, ya no sentía nada más.

1 comentarios:

Micky dijo...

Ayyy que horrorr
pobreeee!!!
se desmayó??