Trazos Acromáticos: Capítulo 17: Juramento

martes 11 de noviembre de 2008

Capítulo 17: Juramento

Nos paramos frente a la puerta, nuestras manos estaban juntas. Entramos, pero no se escuchaba nada, tampoco se veía movimiento.
-Ma... Papi...- esperaba que me escucharan. Evan liberó su mano y paso el brazo al rededor de mi cintura. Sentí sus labios en mi pelo.
Apenas habíamos avanzado unos pasos y se escucharon unos golpes en el estudio. Bum, bum, bum bum, bum. Fuimos directo a ver que pasaba y, cuando entramos, encontramos un río de enciclopedias en el suelo; mamá y papá estaban levantándolas. Ellos nos miraron y traté de hablar con voz firme:
-Evan, ellos son mis papás: Alexia y Lisandro.- hice un gesto con la mano cuando dije sus nombres y lo miré. Estaba sonriendo, era esa irresistible sonrisa suya que me volvía loca.
Se cayeron re bien y yo estaba tan feliz que no podía explicarlo. Mi mundo perfecto; solo paz en el aire. Cuando estuvimos en la cocina, y antes de que me sentara, mamá se me acercó y me susurró al oído:
-Que bombón.- me guiñó un ojo y solté una baja risita, un poco nerviosa.
Me senté al lado de Evan; él miró a mis papás, después me miró a mí y se rió. Me quedé mirándolo y enarqué las cejas, como preguntando "¿Pasa algo?"
-A ver...- dijo levantando la mano y recorriendo mi mandíbula con un dedo- te parecés a tu mamá,- movió su dedo a mis labios- acá también;- ahora remarcaba el contorno de mis ojos- y acá y acá,- tocó la punta de mi nariz- a tu papá.
-Que observador.- le dije con una risita. Me sobresalté cuando se escucharon otra vez ruidos en el estudio; las enciclopedias.
-Otra vez no.- casi grito mamá mientras se llevaba una mano a la frente y salía directo al estudio. Papá la siguió, curvando la boca en una mueca.
-Vení.- tiré de la mano de Evan y lo llevé al patio.
Nos sentamos a la sombra del árbol que estaba en la esquina izquierda del patio. Rodeó mi cintura con sus brazos y me recosté contra su pecho. Agarré su mano y empecé a jugar con sus dedos, trazando curvas en el aire. Los dos nos reímos.
-¿Sabías que te amo?- preguntó después de un rato, antes de rozar mi cuello con sus labios.
-¿Mucho?- pregunté mientras cerraba los ojos.
-Sí. Muchísimo.- dijo en mi oído.
-Yo también.
-¿Y sabías que sos hermosa?- acarició mi pelo.
-¿Hermosa?-pregunté en total tono de incredulidad- Si yo soy "hermosa"- hice las comillas en el aire- entonces, vos sos lo más perfecto del universo.
Me arrodillé y me di vuelta, así estábamos frente a frente. Se acercó a mí y me besó; empezó a acariciar mi cara, mis manos descansaban en sus hombros.
-Si, sos hermosa.- dijo en el medio segundo que sus labios estuvieron libres. Movió sus manos a mi espalda; quería estar cerca de él cada vez más.
Nos separamos con la respiración acelerada. Me quedé mirando sus ojos, eran como un mar verde donde disfrutaba perderme. Distintas emociones fluían a través de mí. Agarré sus manos y clavé la vista en ellas, miré otra vez a sus ojos.
-Quiero que siempre estemos juntos.- él me miraba fijamente, escuchando cada una de mis palabras- Es lo único que necesito, lo único que pido. Pero...- dudé; bajé la vista- si te cansas de mí, si no soy lo que esperas, voy a dejar que te vayas, no me voy a imponer a nada.
Mis ojos se llenaron de lágrimas; el sólo pensamiento dolía más que la peor tortura que pudiera existir. No pude seguir conteniendo las lágrimas. Me alejé un poco hacia atrás de rodillas y, simplemente, me dejé caer; me tapé la cara con las manos y, a pesar del llanto, traté de controlar el dolor inmenso qué me ahogaba. Él no dudó un segundo en acercarse. Me abrazó fuerte; yo no me moví.
-Cath.- me dijo despacio, distinguí una nota de tristeza en su voz- No llores, por favor, no llores.- empezó a acariciar mi pelo- Miráme.- me dije antes de levantar mi cara con una mano.
-Evan,-- puso su dedo índice sobre mis labios para silenciarme.
-Te juro- dijo la última palabra de manera que quedara muy clara- que siempre voy a estar con vos. Porque te amo, me haces feliz, no creo poder sentir por alguien más lo que siento por vos; no sabés cuánto te necesito, no sabés cuanto te amo.- limpio unas lágrimas nuevas que empezaron a brotar.
En ese momento todas las dudas se borraron, todo el dolor se fue. Él cambiaba totalmente mi mundo.

1 comentarios:

Micky dijo...

Soooooooooooooo cuteeee el cap!!!!!!!! ♥